jueves, 4 de octubre de 2018

La palmera levantina

La palmera levantina,
la columna que camina.
La palmera... la palmera...

La palmera levantina,
la que otea la marina,
la mediterránea era.

la que atrapa la primera
ráfaga de primavera
la primera golondrina.

La que araña los luceros
y se ciñe los encajes
de las nubes a los zancos datileros.

La que brinda sol en grano al verderol.
La que se arroja de bruces contra el Sol.

El magnífico incensario
que se mece solitario.
La palmera... la palmera...

Al final de una colina,
contra azul extraordinario...
¡la palmera levantina!

La palmera lo primero
que vé el ojo marinero
de los mares de Levante.

La palmera la que encuna
al arcángel de la luna,
¡la palmera de Alicante!

Vedla, fina,
palpitar en el confín.
Vedla, presa, en la retina
de Azorín.

La palmera... la palmera...

Como manos compañeras,
al dejar mis anchos valles
y marchar de una mentira bella en pos,como manos,
desde fondos de horizontes y colinas
me dijeron las palmeras
levantinas,
"¡adiós!"
Miguel Hernández                   

Fotos: Peñíscola.

viernes, 31 de agosto de 2018

Almería: Estatuas en la calle

Gárgolas (Fco. Javier López Huecas)
Nicolás Salmerón, Presidente de la I República Española (Lourdes Umérez)
Gárgolas (Fco. Javier López Huecas)
Homenaje a los donantes de sangre (Rodrigo Valero)

Fuente de los delfines
La espera (Fco. Javier López Huecas)
El saludo (Miguel Moreno)
El remero

jueves, 23 de agosto de 2018

El Cable Inglés

En el puerto de Almería, al final de su rambla, destaca poderosamente una enorme construcción metálica, similar a un puente, que llega hasta el mar. Pregunto intrigado y me explican que se trata del llamado Cable Inglés, un muelle en desuso que servía para la carga del mineral de hierro traido desde las minas de Alquife. Los trenes descargaban el mineral por gravedad a unos grandes depósitos inferiores y luego se repetía la operación desde estos a los buques de carga, con gran ahorro de tiempo con respecto a otros métodos. La empresa minera tenía su sede en Glasgow y de ahí el sobrenombre de Cable Inglés (aunque supongo que a los escoceses les haría poca gracia ser confundidos con ingleses...).
Una vez que este muelle dejó de cumplir su función, hubo varios intentos de desmantelamiento, frustrados por su alto coste. Con el tiempo ha progresado otro punto de vista conservacionista que considera a este exponente de la ingeniería del hierro, al estilo de Eiffel, un magnífico vestigio de arqueología industrial. Hay proyectos para su mantenimiento (hay problemas de oxidación y contaminación) y puesta en uso como equipamiento turístico.
De momento, he admirado el entrelazado de vigas remachadas e imaginado la que pudo ser la actividad febril sobre él en plena revolución industrial.